Caminos negros, 2023

Caminos negros se desarrolla a partir de la observación del paisaje azucarero cubano tras el proceso de redimensionamiento de la industria iniciado en 2002. El proyecto se sitúa en territorios donde la infraestructura industrial y los espacios de trabajo han perdido su función original, configurando un paisaje en tránsito hacia la ruina.

Las imágenes no buscan documentar un proceso económico ni construir un relato histórico cerrado. Atienden, más bien, a las huellas materiales que permanecen cuando el trabajo se detiene y el territorio se reconfigura. La ruina se convierte aquí en un discurso sobre el lugar, más que en un lugar en sí mismo.

El término caminos negros opera como una noción evocativa: alude a rutas secundarias, espacios de tránsito marginal y zonas que han ido perdiendo centralidad dentro del paisaje. Desde esa condición periférica y silenciosa, el proyecto propone una mirada sostenida sobre un territorio marcado por la quietud, la memoria y el desgaste.